El cerro oriente



El cerro oriente.

La máquina daba todo su poder...
Bajando las calles brumosas del cerro oriente.
Exhalando los humos de la muerte ardiente.
Aceleradas las mentes de los adolescentes,
bajaban veloces del cerro oriente.

Ahora sulfurando las noches.
La niebla envuelve su coche.
Ahora tomando cerveza.
La curva no es una sorpresa.
Ahora una recta funesta.
El vehículo a toda su potencia.

Aquel animal ingenuo camina.
No se da cuenta nunca los mira.
De gran dimensión es su cornamenta.
A gran velocidad no se dará tregua.
Un golpe seco contra su cabeza.
El vehículo da vueltas.
En medio de la carretera.

El silencio dentro.
Estruendoso  chillido de las llantas contra el pavimento.
Las luces encandilando sus miedos.
La muerte espera entre los setos.
Más no será su hora sino su recuerdo.
Pequeño hijo del desasosiego.
La vida te depara otros tormentos.

Sale del carro intacto.
Mientras la luna se observa entre aquellos árboles.
En muchas ocasiones la muerte no se ha negado.
Para aquellos que la han buscado. 
Pero esa vez fallida ha estado...
El joven ciudadano se ha salvado.
León Bonet 2/7/14

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