Ruri338
Lluvioso
y obscuro atardecer en la sección 18 del centro industrial de
Calibdris. Las gotas constantes con su sonido característico y
apacible, caen sobre los techos de metal y las calles ya de por sí
inundadas, apagando el de las múltiples y ruidosas fábricas que
allí se encuentran. Dentro de una de estas anónimas factorías se
gestionan las últimas actualizaciones en ingeniería genética y
biotecnologías aplicadas, correspondientes a la serie en producción
aquel borrascoso día.
El sonido hidráulico de la maquinaria y el ruido de motores eléctricos saturan la planta de producción. En la industria robótica, las labores humanas eran escasas, se centraban esencialmente en aspectos técnicos e ingenieriles, acciones limitadas a zonas específicas de la planta, algunos se ocupaban del manejo de maquinarias guiadas, otros, en planeamientos y administración empresarial. En las áreas de trabajo, las líneas de producción aglomeraban una multitud de androides empacadores, vehículos guiados, robots de servicios varios, ensambladores en línea y demás. Toda esa afluencia de aparatos llenaban las salas de movimientos y destellos luminosos, de sonidos eléctricos, del chillar del aire comprimido y el crujir inconfundible de partes mecánicas.
Allí,
entre genética y robótica, ingenierías y herramientas, cables y
soldadores, nació Ruri338. Quinientos modelos R se lanzaron aquel
año al mercado, entre ellos, la número trescientos treinta y ocho.
Ha pasado más de media vida humana desde aquel momento y ahora, mirando
por la ventana de un desconocido habitáculo, la mujer androide peina su
cabello. Desde allí, observa los reflejos de las luces citadinas con
coloridos tonos neón sobre las sombrías edificaciones, una espesa
niebla permanece suspendida sobre la vibrante ciudad, dándole un
aspecto frío y sobrecogedor, pero con una animosidad desbordante.
Los
ojos de la autómata brillan intensos, asemeja estar observando el trajinar mundano
bajo sus pies, detrás del inmenso ventanal; abajo, las calles y
avenidas de Calibdris se perciben ruidosas y violentas, sin embargo ella,
parece estar maquinando algo, en su mentw pricesadora de datos analiza algo... que parece estar causando un efecto en la programación, una irrupción de datos.
No
obstante el conocimiento de que: toda acción de Ruri338 es
programada y manejada por su inteligencia artificial, se podría
pensar que planea una acción fuera de su programación…
De
pronto, un aviso en binario aparece delante de ella en sus sistemas
visuales con el título “Descargando protocolo de programación”.
Religiones y creencias del Hombre, la nueva actualización había
sido instalada y fue entonces cuando una idea surgió en ella…
"estos humanos que son mis creadores, también son destructores
a la vez, entonces, como su creación, ¿deberé ser destructora y
creadora a la vez?" Inesperadamente en su memoria, un dato
antecedente, ¿un recuerdo?, se preguntó confundida, si eso era
posible... creo que así los llaman -se dijo-.
Y
recordó un momento presenciado hacía tiempo. Estando frente a ella,
en la tienda de abastos, un hombre le hablaba a su mujer acerca de un
sueño que tuvo, en el sueño, un perro era devorado por una
serpiente, mientras él, era conducido a lo largo de un túnel
obscuro, hacia una luz divinal, entonces una voz, proveniente de
aquella luz habló… y dijo:
“Mal
alimentas a mis hijos con insolencia”.
La
visión de aquel sueño descrito por el hombre en la tienda, de
alguna manera y sin saber porque, se plasmó en la memoria de Ruri338
como si lo hubiese vivido ella, pudo observar la inmensa serpiente
engullendo su alimento canino, al desesperado gozque tratando de huir
infructuosamente… el obscuro pasaje por donde era conducida y la
misteriosa luz parlante.
Baby
Love observa detrás de la puerta, sin aviso alguno la abre, Ruri338
la mira inalterada, inexpresiva, sus delicadas facciones en un rostro
fino y sus ojos orientales de un negro profundo la observan casi
desafiantes, por un momento Baby Love se siente confundida, pero la
androide mueve su negra cabellera y adquiere una mirada dulce y
conciliadora.
Hola
preciosa has tardado, te extrañé… -dijo-
Baby
Love cerró la puerta detrás de sí, sus verdes ojos brillaban
ansiosos.
Sonriente
dijo “Yo también te extrañé”
Tomaron
unas copas de licor de Abissinia, seguidamente dijo la androide con
su voz sensual: “el baño espera”.
Besos
apasionados se sucedieron, jadeos y quejidos, mientras sus labios se
llenaban de deseo.
Ahora
desnudas, en el baño húmedo y vaporoso se internan en sus
lujuriosos actos, en sus latidos, en sus orgasmos, en sus cuerpos
cálidos y vivaces…
Luego
yacieron juntas en el lecho hasta casi el amanecer.
Las
horas transcurrieron como en un sueño etéreo… de pronto, ruidosas
botas militares se escuchan presurosas en la calzada, el jaleo
exterior activa los sentidos de Ruri338 quien se incorpora y da aviso
a su dueña momentánea.
¡Alerta!
Acción militar, dijo una voz predeterminada que salió de ella
involuntariamente, Baby Love tomó su arma de entre la ropa esparcida
en el suelo, desnuda corrió y se cubrió detrás del marco de la
puerta.
En
una escena que parece suspendida en el tiempo, un lapso, luego un
silencio siniestro como el que precede a la tormenta. En la planta
inferior se escuchan gritos, el hombre atormentado que se encontraba
bebiendo, abre la puerta sin salir de su trance alcohólico, y se
enfrenta a la milicia que irrumpe en el lugar, en segundos es
abatido, con sendos disparos al pecho y cabeza. Las botas resuenan en
las escaleras. Las demás habitaciones son violadas, las personas que
allí se encuentran son arrestadas y los que se resisten son
ultimados.
Baby
Love sabe lo que les espera. Sin percatarse, una explosión derriba
la puerta, la mujer termina contra la pared contraria, esquirlas
rompen su piel desnuda, aturdida y adolorida intenta recoger el arma
que voló de sus manos, Ruri338 que había dado con un escritorio en
la explosión permanece de rodillas, inmóvil, junto al mencionado
buró, solo observando. Las balas impactan las paredes, pasando tan
cerca de la androide que cortan algunos de sus cabellos. Al fin, la
mujer humana toma su ansiada arma, y apunta hacia el hoyo donde
estuvo antes la puerta, un soldado asoma y Baby Love le impacta en el
ojo izquierdo, el cuerpo cae pesadamente obstruyendo el paso, los
demás soldados disparan con ráfagas de fuego intenso. Ambas féminas
se cubren en el cuarto de baño, las balas destrozan todo cuanto
encuentran a su paso, luego una pausa. Las mujeres esperan en
silencio dentro, los latidos del corazón de Baby Love se aceleran.
Dos soldados entran con gran sigilo en la habitación, uno va directo
al cuarto de abluciones, aparece en la puerta y la hembra humana le
destroza la mitad de cuello con una bala certera, el otro, quien se
encontraba al lado del ventanal, se da vuelta, pero Baby Love le
dispara en la pierna y este cae rodilla al piso, otro hombre se
acerca por la pared en dirección al cuarto de aseo y como un
destello, en un instante, los disparos resplandecen dentro del
obscuro cuchitril y van a dar contra el cuerpo desnudo de Baby Love,
las ráfagas atraviesan la tersa piel de la chica, tibias gotas de
sangre salpican el rostro juvenil de Ruri338 que permanece de
rodillas junto a ella. Tres balas en el centro del pecho destrozan su
columna, otros dos en su estómago y pierna le rematan. La androide,
inexpresiva, mira los ojos de Baby Love, que poco a poco comienzan a
extinguirse, Baby Love lentamente deja de moverse, un charco de
sangre empieza a recorrer el piso del sanitario. Su última mirada
fue hacia esa a la que amó tanto y ahora su vida, se le escapa.
Los
soldados ven a Ruri338 en silencio, desarmada y arrodillada, notan el
tatuaje en el pecho que identifica a los androides recreacionales,
por lo que no disparan. Los hombres entran al cuarto de baño la
toman del brazo y la examinan.
Oh
una androide tipo R -dijo uno- estas son valiosas, tal vez nos den
buen dinero por ella.
El
comandante del batallón se hizo presente y dijo ¡Al vehículo! Ya
le tengo venta –- Mientras la manosea.
¡Que
nadie la toque! -gritó el militar corrupto- a la soldadesca.
Se
marcharon llevándose su botín de guerra.
El
cuerpo inerte de Baby Love quedó abandonado junto con los demás
ejecutados esa madrugada en aquel complejo habitacional, mientras el
sol salía de su sueño, las aves mañaneras comenzaron su canto, y
los primeros rayos calentaban la ciudad, una alerta se escuchó en
aquel indigno lecho de muerte, una alarma que daba aviso del deceso,
un aviso desde antes previsto, para corregir una acción desde antes
predicha.



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